La piel del plátano es una fuente estupenda de potasio, el nutriente que ayuda a tus plantas a florecer y dar fruto. En lugar de tirarla, apúntala para tus rosales y plantas de flor.
Qué aporta
Sobre todo potasio, y algo de magnesio y fósforo. El potasio favorece la floración y unas raíces y tallos fuertes, por eso les gusta tanto a los rosales.
Cómo usarla
Enterrada: trocea las pieles y entiérralas a 10–20 cm cerca de la planta (sin tocar las raíces). Se descomponen y alimentan poco a poco.
Té de plátano: cuece las pieles troceadas 10–15 minutos en medio litro de agua, deja enfriar, dilúyelo con la misma cantidad de agua y riega.
Secas y trituradas: mézclalas con la tierra de la maceta.
Ojo: no te pases: como mucho una vez cada una o dos semanas, y sobre todo en primavera y verano, que es cuando la planta está creciendo y floreciendo.
¿Te surge alguna duda con tus plantas? Pásate por Viver Jardín, en Sariegos (León), y te echamos una mano. Estaremos encantados de ayudarte.